11 ene 2016

Andaluces vagos y vascos civilizados: así nos veían en Europa en el siglo XIX


Las guías Baedeker fueron pioneras en describir países lejanos a los turistas, y la imagen que ofrecían de España favoreció la aparición de los estereotipos
Foto: Una corrida de toros del pueblo, pintado por Francisco de Goya entre 1815 y 1819.
"Una corrida de toros del pueblo", pintado por Francisco de Goya entre 1815 y 1819.
“En los círculos más educados, especialmente en el sur de España, el extraño puede dejarse llevar por el feliz, animado y atento tono de la sociedad, por la encantadora espontaneidad de sus maneras, y por la algo exagerada educación de la gente que conoce”. Esta es la descripción que de los españoles hacía la guía Badeker de 1898, la única orientación que, durante casi todo un siglo, tuvo el turista de moverse en países extranjeros. Fundada durante los años 30 del siglo XIX en Alemania, la colección de guías es un antecedente de las contemporáneas de Lonely Planet, con las que no difiere en exceso, más que en la duración de los viajes. Eran los albores del turismo, y tan sólo los más adinerados podían permitirse viajar a otros países por cuestión de ocio, por lo que la guía aclara itinerarios para aquellos que dispongan de dos meses, de mes y medio, o tan sólo de uno, que tendrán que conformarse con conocer San Sebastián, Burgos, Medina del Campo, El Escorial, Madrid, Toledo, Córdoba, Sevilla, Granada, Málaga, Aranjuez, Tarragona y Barcelona.
Esta colección de guías nos ayuda a asomarnos a la idea que el mundo anglosajón y el norte de Europa tenía del resto del mundo. En la publicación de 1898 –pero también en la más tardía de 1914–, pueden encontrarse afirmaciones como que Castilla es “una tierra deprimente y a menudo árida, con pocos restos pintorescos”. Los andaluces son descritos como vagos y los catalanes y vascos, como hombres de negocios. La afición rey, claro está, no podía ser otra que el toreo, profusamente descrito en la guía. Pero los españoles no somos los únicos en salir mal parados del texto dedicado a los prototuristas. Los griegos eran sucios; los italianos, deshonestos; y los orientales, estúpidos como niños.
Cuéntame, versión 1898
Quien se acerque a estas guías, que pueden consultarse de forma gratuita en Archive.org, quizá no se sienta identificado con lo que en ellas se explica de nuestro país. Según asegura la edición de 1908, el viajero puede comunicarse perfectamente con los locales aun sin saber español, puesto que “se habla inglés o francés en casi todos los hoteles”. Además, afirma la guía, “el español de las clases bajas no está falto de sentimiento nacional, pero muestra un sentido común y un rechazo a los disparates mucho más saludable que sus superiores”. Eso siempre y cuando se cumplan dos principios: ser igual de cortés con todo el mundo (“incluso el individuo más humilde desea ser tratado como un caballero”) y evitar ser un maleducado, puesto que “ello sólo conseguirá que se inflamen las pasiones de los analfabetos”.
Los cuidadosos policías, con el fin de evitar que los malhechores se escapen, arrestarán a cualquiera que se encuentre en su caminoEso sí, alerta la guía, si nos hemos perdido y nos vemos obligados a preguntar a alguien, “es preferible que éste vaya bien vestido”. El volumen alerta que se debe evitar el contacto con “todos los miembros de las clases bajas, que siguen los pasos de los viajeros en ciudades como Burgos, Ávila, Toledo y Granada”. En caso de que nos asalte un niño, se recomienda utilizar la palabra “anda” para librarnos de ellos. Y si, aun así, todo se tuerce, siempre podemos recurrir a la Guardia Civil, “un cuerpo selecto de buenos hombres dignos de confianza” que han conseguido mantener el bandolerismo a raya. Eso sí, en caso de que explote un disturbio, conviene salir por patas, puesto que “los cuidadosos policías, con el fin de evitar que los malhechores se escapen, arrestarán a cualquiera que se encuentre en su camino”. Hay cosas que no cambian.
¿Vagos y maleantes? Las guías se regodean en la ociosidad del español. No sólo dedican un párrafo a recordar que, según una investigación del Gobierno del año 1896, de los 19 millones de habitantes en el país, casi 9 millones no tienen ninguna ocupación. Además, recuerdan que la mendicidad es “la plaga nacional de España”. “Innumerables personas la llevan a cabo por pura vaguería; otros lo hacen para pasar el tiempo; muchos porque lo ven como una profesión sencilla y rentable; y sólo unos pocos por auténtica necesidad”, afirma la guía. Básicamente, esta concluye que los mendigos acosarán al viajero en cafés, plazas, museos, estaciones de ferrocarril o carreteras hasta que suelte unos céntimos. Eso sí, a los niños ni agua, especifica el libro.
'La desesperación del guitarrista', grabado de 1881.
'La desesperación del guitarrista', grabado de 1881.
Entre el resto de recomendaciones que debe seguir el viajero se encuentra prescindir por completo de la cerveza española, especialmente en verano (“probablemente causará diarrea”); regatear en los productos que no tengan un precio fijo (nunca se debe pagar más de dos tercios o tres cuartos de la cantidad ofertada inicialmente); y jamás intentar sobornar a un agente de la ley, no se sabe muy bien si porque es ilegal o porque es inútil.
Un pequeño tour por Madrid, Barcelona y el País Vasco
Las guías no tienen nada que envidiar a los volúmenes actuales. Es más, es probable que resultase poco recomendable viajar con ellas, ya que con sus 800 páginas no son demasiado manejables. El nivel de detalle en ellas es envidiable incluso según los estándares de hoy, y uno puede encontrar callejeros de ciudades como Sagunto o descripciones pormenorizadas de museos como el Prado. Pero hagamos un breve viaje por tres importantes regiones como Madrid, Cataluña y el País Vasco. ¿Qué encontraremos en ellas?
Mapa de Madrid publicado en la edición de 1908.
Mapa de Madrid publicado en la edición de 1908.
La guía señala que las zonas más transitadas en Bilbao son la ciudad vieja y el “oscuro” Paseo del Arenal, donde se encuentran multitud de hoteles, cafés, el Teatro de Arriaga y la iglesia de San Nicolás. De San Sebastián resalta su casino, su playa (“apta para el baño”) y recomienda evitar el casco viejo. Los vascos salen muy bien parados de la descripción de la guía, que señala que “la gente de las provincias vascas se encuentra a un nivel mucho más alto de civilización que el campesinado del resto del país”. Las carreteras, infraestructuras y trenes no tienen parangón en el resto del país, y la diligencia y confort que proporciona el País Vasco sólo puede encontrarse en Cataluña.
La capital fue elegida por Felipe II a pesar de que carece de todas las condiciones naturales para ser una gran metrópolisTampoco pueden quejarse los catalanes, que son descritos como “hombres nacidos para el negocio, como los vascos”, algo que contrasta con “los lentos castellanos y los vagos andaluces”. Se destaca su papel como exportadores y motor económico de la nación, y recuerdan que la máxima de “gran caballero es Don Dinero” se aplica a todos sus tratos. De Barcelona, con 500.000 habitantes por aquel entonces, se destaca su clima y, como haría una guía moderna, la Rambla, la Estatua de Colón, la Boquería, el Teatro del Liceu, Plaza Cataluña y el moderno Paseo de Gracia, que había sido fundado apenas unas décadas antes.
Si al viajero le quedaba tiempo libre, todavía podía visitar Castilla y Madrid, eso sí, a su propia cuenta y riesgo. Las tres cuartas partes del país son áridas y oscuras, y la Meseta Central, a una altura de 5.000 pies, “parece el norte de África o la estepa rusa”. “En La Mancha hay grandes extensiones donde hay nada”, reza el texto, y Castilla-La Nueva “es reducida a un tono extraño y deprimente de gris amarronado”. Al menos, Madrid corre mejor suerte, por lo menos el Palacio Real, el Rastro (que compara con la romana Plaza Navona), la Casa de Campo, Nuestra Señora de la Almudena (que por aquel entonces estaba siendo construida), el Paseo de la Castellana, el Prado y el Retiro. Su clima es “poco favorable” por sus repentinos cambios, “su importancia actual es una creación política y una necesidad histórica” y, por si eso no fuera poco, “la capital fue elegida por Felipe II como una vedete en medio de muchas otras, a pesar de que carece de todas las condiciones naturales para ser una gran metrópolis”.

¿Un vasco y un andaluz son tan diferentes?



¿Son tan diferentes un vasco y un andaluz?

¿Un vasco y un andaluz son tan diferentes?

  • Un euskaldun de pura cepa y un parado del sur reflexionan con humor sobre los estereotipos reflejados en 'Ocho apellidos vascos', que también darán lugar a un reality show'

Entrevistadores y entrevistados son un ejemplo de que en el sur tienen más arte. O que los vascos tiran a sosos. Hablamos con dos vecinos de Ardales y Guetaria, los pueblos donde se va a grabar el reality de televisión 'Tú al norte, yo al sur' que Canal Sur emitirá el próximo otoño. Y confirmamos que algunos tópicos dan en el clavo.
Iñaki Txueka, bodeguero y exdiputado del PNV: "Griñán es tan serio que parece vasco"
La bodega de txakoli Txomin Etxaniz va a ser uno de los escenarios del reality 'Tú al norte y yo al sur', que las televisiones autonómicas del País Vasco y Andalucía empiezan a grabar este mes. Iñaki Txueka, que pertenece a la familia propietaria, será uno de los anfitriones de los ocho jóvenes andaluces en la localidad costera. Exdiputado del PNV en el Congreso y miembro de la ejecutiva guipuzcoana, Txueka, de 61 años, no cree demasiado en los tópicos sobre vascos y andaluces, aunque admite que en el sur hay más arte a la hora de disfrutar de la vida.
- ¿Los andaluces son vagos y perezosos o simplemente es que abajo hace "mucha calor"?
- En Andalucía te puedes encontrar, como en todos los sitios, con gente vaga y con gente trabajadora. Lo que sí es verdad es que hace mucho calor y, como te toque trabajar en el campo...
- ¿Es más del Sevilla o del Betis?
- Me siento más identificado con el Betis por esa tradición que tiene de equipo modesto, peleón y a la vez alegre.
Iñaki Txueka.
Iñaki Txueka. / Jose Mari López
- El tópico adjudica a los andaluces más gracejo que a los vascos.
- Hay tipos con gracia en todos los sitios, pero en Andalucía tienen una capacidad de divertirse y de celebrar la fiesta que es envidiable. Hay que estar en la Feria de Sevilla para descubrirlo.
- ¿Se le ocurre algún vasco que podría pasar por andaluz?
- Ya hay alguno, pero digamos que en general somos más cuadriculados, más estrictos, igual también más disciplinados.
- Más del norte, vamos.
- Sí, más europeos del norte.
- ¿Y se le ocurre algún andaluz que pudiera pasar por vasco?
- Hay unos cuantos. Cuando estudié en Madrid conocí a muchos que tenían una forma de ser muy parecida. Luego en política también he tratado algunos.
- ¿Qué recuerdos conserva de los andaluces de su etapa como diputado del PNV?
- Tuve mucha relación con José Antonio Griñán, el que luego fue presidente de la Junta de Andalucía. Era de Jaén, nos tratamos bastante porque coincidimos en la comisión del Pacto de Toledo, él como representante del PSOE y yo del PNV. Era un tipo muy serio, se podría decir que parecía vasco. Fue un buen ministro de Trabajo.
- Por lo que dice, el tópico del andaluz renuente al trabajo no se cumple en el Congreso.
- Hay gente fantástica y muy trabajadora que es la otra cara de esa imagen. Los estereotipos simplifican tanto las cosas que al final las deforman.
- Salvo en lo que se refiere a la alegría andaluza.
- Bueno, sí. Pero siempre que sale a relucir lo de los andaluces y el trabajo me acuerdo de una historia que me contó uno de Jaén. Los hombres de confianza de Carlos V que vinieron con él de Gante y de Brujas pensaron que la productividad de las minas de Almadén era muy baja y trajeron a mineros de sus tierras. Aquellos hombres duplicaron la producción el primer y el segundo año, pero al tercero sacaban ya menos mineral que cuando solo trabajaba gente de allí.
- Algún sitio de Andalucía por el que siente debilidad.
- Cádiz es un sitio fantástico, bonito, con un ambiente estupendo y gente muy amable. Hasta descubrimos los escudos de los territorios vascos en la cúpula de la catedral vieja. Allí hubo durante siglos una escuela de pilotos vascos, se llamaba el Colegio de Pilotos Vizcaínos, que financió la construcción de la cúpula.
- Como bodeguero que también es, ¿cuál sería el vino que mejor define Andalucía?
- Tanto el jerez como la manzanilla son muy representativos. A mí particularmente me va más la manzanilla, es un vino muy refrescante cuando hace calor y además va bien con todo, con el marisco, con el jamón...
- ¿Le gusta el gazpacho?
- No solo me gusta, sino que suelo hacer en casa uno que me queda bastante bien, es una fantástica sopa de hortalizas.
- Será su plato andaluz preferido.
- Me encantan los pescados a la sal. En el norte somos más de pescados enteros a la parrilla, pero allí el pescado a la espalda o a la sal es fantástico.
José Fernández, panadero y albañil en paro: "A un vasco le puedes pedir el secreto del bacalao, pero no un chiste"
José Fernández, de 36 años, hace gala de la misma gracia que su paisano Dani Rovira. Está en paro, pero ni eso le agria el humor. No interpreta monólogos, aunque podría con la chispa y desparpajo que le ha hecho famoso en su pueblo, Ardales, donde forma parte de una de las "chiricomparsas" del carnaval. Ahora espera con los brazos abiertos a sus nuevos vecinos: ocho vascos que aspiran a mimetizarse con este caluroso paisaje. Tendrán difícil igualarlo en ingenio.
– ¿Usted qué piensa cuando escucha la palabra vasco?
– Una cosa bruta, grande... A un vasco hay que hablarle de usted.
– ¿Y cómo van de carácter?
– Una persona seria y gris, como su clima. Es como "piensa en vasco, piensa en gris".
– ¿Y de gracia?
– De nada (risas). A un vasco le puedes pedir el secreto del bacalao, pero no que te cuente un chiste.

– Si sueltan a un vasco en la plaza del pueblo...
– Tardaría en coger el rojo (ponerse como un tomate) tres segundos. Y con este calor se muere.
– ¿Y lo entendería hablando?
– Eso está claro que no. Te pones a hablar con ellos y no se enteran de nada. Se lo digo por experiencia.
– ¿Y usted a él?
– Ellos hablan bien, pero como se pongan a hablar en el 'eskerrik asko' ese apaga y vámonos. La primera vez que uno me dijo 'Ahí va la hostia' me agaché pensando en que me metía.
– ¿Ha estado en el País Vasco?
– ¡No se puede contar! Me invitaron a una fiesta y no me acuerdo qué hice. Recuerdo que llegué y que volví. Son muy brutos.
– ¿Pintxos o tapas?
– ¿Puede ser un pintxo en Andalucía? El pintxo quizás sea mejor, pero el ambiente es mejor aquí.
– ¿Cómo llevaría que lo mandasen a Euskadi definitivamente?
–El nublado creo que mal. Allí el día que no llueve hace raro. Tienen 15 días de verano, que los cogerán ahora más o menos. ¡Si van a la playa estando nublado porque dicen que hace bueno! Una amiga lleva en el maletero las chanclas y la toalla por si sale el sol 10 ó 15 minutos aprovecharlo. Nosotros el kit de playa lo llevamos puesto.
– Dígame ocho apellidos vascos...
– Igartiburu. De todos los que me acuerdo son españoles, como Julen Guerrero. Espere: Goikoetxea, Zabaleta, Illarramendi... pero por el fútbol.
– ¿Qué le parecen los deportes vascos?
– Creo que los vascos tienen mala cabeza en general, porque siempre que van a jugar al tenis se les olvida la raqueta (risas). Tienen que andar a hostias con la pelota.
– ¿Cómo le sienta que muchos quieran independizarse?
– Son muy descastados, se quieren separar de España. Lo llevo regular.
– ¿A qué vasco admira?
– A Arguiñano, porque me gusta la cocina. Me inspira, pero cuenta unos chistes malísimos.
– ¿Una cualidad buena?
– No son muy dados, pero cuando un vasco te da confianza es un amigo para siempre.
– Pues los andaluces tienen fama de flojos: siesta, fiestas...
– No soy mucho de echarme la siesta, con una todos los días tengo bastante (risas). Tenemos ese sambenito y un poquito de razón sobre las fiestas pueden tener.
– Y les sobra el dinero.
– Siempre se les ha asociado con un poder adquisitivo alto. Pero se les irá todo en medicinas para el resfriado, porque con ese clima...
– Pero no somos tan diferentes...
– No. La diferencia es que un andaluz es capaz de decir 'tengo tanta hambre que me comería un bocadillo de escombros' y que un vasco, como le digas 'no tienes huevos', es capaz de comérselo. Nosotros somos exagerados de boquita, pero ellos son exagerados de acción. Les preguntaría cómo se reproducen, porque dicen que en Euskadi no se folla. Además, ¿por qué no hay pelirrojos?
– ¿Alguna palabra en euskera?
– Maite zaitut, que es te quiero. Y oso ondo, que es muy bien.
– ¿Sabe qué es un batzoki (sede del PNV)?
– ¿Un bastón?
– ¿Y un kaiku (tipo de chaqueta)?
– ¿Un botijo?
– ¿Sabe quién es Sabino Arana (fundador del PNV)?
– No. ¿Es una chica?
  • En una palabra.,,,,,,,,,,,,,,,,,,, TOTALMENTE.
  • La mezcla de diferentes pueblos es una constante en la existencia de la humanidad. Contrariamente a lo que pretende hacer creer el rancio nazionalismo esppañol los vascos se han juntado con gentes de otros lugares con total normalidad. Antiguamente en zonas lim´trofes y si no me remito ala cantidad ingente de apellidos vascos que han quedado en la zona este de Cantabria sin ir más lejos.En tiempos recientes a través de la emigración de las personas que buscaban un futuro mejor, como ahora aún lo hacen otros emigrantes latinoamericanos, arabes etc, y una vez superados los iniciales recelos, se unieron nuestras aitas y amas a otros seres humanos sin mirar el apellido o el moreno de la tez... Estoy seguro que como pueblo hemos salido fortalecidos en muchos aspectos conservando nuestra idiosincrasia primigenia, el idioma de nuestros aitites y amamas y el buen hacer que en general nos caracteriza y se nos admira por parte de la gente de bien. Y como siempre... no debemos contar con los envidiosos y chovinistas que sufren con amarga pena nuestra simple existencia particular en el mundo globalizado al que queramos o no pertenecemos...
  • coño que bien escrito, pero también donde hemos ido, hemos sido capaces de aportar y aprender,,¿¿que diferencia hay con los andaluces  ?? yo tuve 12 subordinados en Pamplona  de Jaén  sus padres no habían cobrado en dinero  nunca decían que Pamplona era CUBA ,, eran unos señores que transmitieron sus conocimientos rudimentarios pero !!ninguno era de los peores operarios ¡¡
    saludos
  • Ezbardintasuna neretzat argi dekot, et zuk?

  • Bueno yo nunca he oído decir a un andaluz ..EUSKOTARRAK ¡¡, ABERRIA EUSKADI DA ¡¡
  • Emilio Lamo de Espinosa.- ¿Donde están los vascos?
    "Aranda no tiene dificultades para mostrar -con datos que eran ya conocidos- que una buena parte de los vascos son emigrantes. Concretamente, de los poco más de dos millones censados como residentes en las tres provincias, un 25% había nacido en otras comunidades autónomas. Es más, si se considera autóctono a los nacidos en el País Vasco de padres nacidos allí, menos del 40% de los vascos lo son. Para darse cuenta de la importancia de esta mezcla interna pensemos que en Galicia y en Andalucía el porcentaje de autóctonos es más del doble (88% y 86%, respectivamente)."
  • García es el apellido mas común en España y es de origen vasco.
  • si, es el apellido más español.
  • García es de origen Castellano.
  • Te equivovas. Es de origen vasco.
  • Algunos viven en el pasado mas nefasto del nazzionalismo excluyente. En Las sociedades modernas amparadas por leyes modernas un nigeriano que viva en Bilbao es un ciudadano vasco.
  • Estas en lo cierto marketillo. De hecho los mas nazi onanistas de todos, los nazi onanistas esppañoles son lo más excluyente que se ha parido sobre el planeta tierra que no lo llaman planeta epaña y olé por una miaja. Es incomprensible que haya todavía mamometros teorizando sobre la españolidad o la vasquidad totalmente inmedible de la que cada cual hace de su capa un sayo...De los que aún juegan con las teorias rascistas de Arana ya ni hablo, y de los que tratan de argumentar que una persona no es vasca si no tiene 8 apellidos vascos, es de lamentar tanta ignorancia... Y preguntaria, por poner solo un solo ejemplo de los miles y miles que puedo exhibir a la vista de cualquiera, si les parece poco español, por ejemplo, Juan Eusebio Nieremberg (en realidad Nüremberg), hijo de padre tirolés y de madre bávara nacido en los madriles, escritor que poseyó una elegante prosa castellana, filósofo, autor de obras de renombre mundial... Como no se apellidaba Rodriguez Jimenez....pues hala, era un hijo de emigrantes que se queria hacer pasar por lo que no era jajaja y es que chicos, en donde no hay mata por muy Rodriguez Gimenez o Urrutikoetxea Bustunzuriaga que sea...no hay patata.
  • Mi positivo para ti galtzaluze, desde luego el mejor comentario.
    Cuánta ignorancia de los "rh-s" de aquí, mejor dicho, de algunos (no ha que meter a todos en el mismo saco), cuando allá hace 40 años o más, empezaron a venir gallegos, castellanos etab..., se reían o se mofaban de los del "makuto", cuando en realidad muchos antepasados de estos "rh-s", tuvieron que coger la "maleta" y cruzar el charco..., en fin, pues eso....
  • Las teorías q leo en el foro son idénticas a las del nazzionalismo alemán , lo gracioso es que los nazzionalistas ni se enteran.
  • Diferencia ninguna y ademas algunos andaluces o gallegos son mas vascos que los demas aqui en Euskadi ! ! ! y pasan por aberzale´ de toa la vida.

    Si este tema es para reirse a pierna suelta
  • Todos estos estereotipos y arquetipos son de lo mas rancio y mas pasado de moda que la tos
  • hasta El Correo, o sea la derecha españolista, asocia "lo vasco con lo euskaldun de pura cepa"...o sea uno sin apellidos vascos en realidad no es vasco... asi nos va
  • Pues claro que no. No es ni malo ni bueno pero si no tiene apellidos vascos, obviamente no es vasco. Otra cosa es que sea Bilbaino o de Durango por haber nacido allí, pero vasco no.
  • pues yo entonces no soy vasco oye...que no acepten mis impuestos
  • No hay problema. Si te vas y no tienes aquí que tributar no pasa nada,. Que te vaya bonito. Bueno, también te puedes apuntar a la RGI . Para eso no solo no hace falta ser vasco  (pues lo tendrías muy dificil conseguirla ), ni siquiera europeo. Con que seas inmigrante ilegal ya tienes la RGI asegurada.
  • en realidad lo mio es mas complejo, tengo apellidos vascos pero ser vasco o no en el sentido que lo ve el pnv o bildu me da absolutamente igual...es una casualidad haber nacido aquí.. sin mas
  • Y los millones de sudamericanos con apellidos vascos, son vascos¿
  • Es curioso. Nadie discute si se habla de la etnia Cheroquee, de la etnia Inca o de los Hunza en China. Pero que no se nos ocurra a los vascos decir que somos una etnia , una raza porque nos ponen a parir  . El prejuicio es vuestro, no nuestro.

28 may 2015

Flamenco y Copyright


09.12.2010 por ZEMOS98
Partimos de una idea simple "el flamenco es un arte creative commons" lo hemos dicho entre bromas en contextos informales pero también enconferencias públicas; hemos consultado a varios entendidos sobre este tema y vamos a publicar un par de post y referencias que refuerzan esta idea. El flamenco,ahora que es Patrimonio Inmaterial de la UNESCO, necesita, o eso creemos, que sea visto como un arte en el dominio público, alejado de purezas, individualidades, cosificaciones, industrializaciones... etc.
El supuesto espíritu individualista que buena parte de la historia oficial ha tratado de hacernos creer para el flamenco es incierto. O cierto únicamente en parte. Esta historia oficial del flamenco ha soslayado los numerosos ejemplos que demuestran que ha sido un arte subversivo, radical en sus planteamientos y resistente a la opresión de los altos estamentos de la sociedad. Que nos conste, desde mediados del siglo XIX hasta hoy mismo, no son pocas las prácticas antagonistas que han expresado su rebeldía a través de y con este arte, tanto en lo que respecta a las líricas como en lo tocante a las acciones más y menos musicales o dancísticas que han puesto en práctica quienes se autodenominaban y autodenominan flamencos.
Nada más lejos de la aséptica perspectiva historiográfica actual auspiciada por nuestras instituciones democráticas. Al igual que el Vaticano antes de canonizar a sus mártires (o incluso en los prolegómenos de la beatificación), las instituciones culturales están empeñadas en higienizar, en desprender de cualquier mácula la “hagiografía” de los personajes del flamenco para que su biografía impura no mancille la “gran historia” de este “nuestro arte”. Un arte que es llamado español, gitano, bajoandaluz, bajoandaluz poligonal, gaditano, jerezano, sevillano, trianero y un largo, largo etcétera. Sin embargo, desde estas latitudes a todas estas denominaciones se sobrepone la del flamenco como “andaluz”, apelativo coincidente con la unidad político territorial a la que corresponde un grupo geográfico, un electorado. Una sociedad a la que estas instituciones le recuerda que es una, que debe permanecer unida, ser fiel a sí misma y, sobre todo, debe portarse bien y estar satisfecha de sí misma.
Dicha limpieza historiográfica pasa por omitir o, cuando menos, desdibujar la vida y obra libertaria de unas gentes del arte. Gentes que bien por profesión, bien sea ésta ejercida o bien impostada (para poder circular de un país a otro) y siempre por convicción, estuvieron en contacto con los comités internacionales de la lucha obrera.
Curro Aix, respondiendo a: ¿Qué clase de tecnología es el flamenco? enCódigo Fuente: La Remezcla. Sobre esta misma idea hay un ensayo, publicado en 2002, titulado "El flamenco como patrimonio cultural o una construcción artificial más de la identidad andaluza" de Gerhard Steingress investigador de la Universidad de Sevilla.
"¿Cómo en un arte completamente mestizo es un valor la pureza? (...) En esta tierra, vino a la memoria de los seres humanos el flamenco. Se fraguó lentamente, por los pasos del tiempo, recibiendo influencias y caracteres de lo uno y lo distinto; crótalos griegos, nubas andalusíes y jarchas mozárabes; cantos gregorianos, romances de Castilla y lamentos hebraicos; el son de la negritud y el acento gitano... Raíces profundas que al fin fructificaban de forma perdurable cuando alumbraron, mediado el siglo XIX, a la criatura que hoy reconocemos por el nombre de flamenco", escribe Ortiz Nuevo en su Introducción precisa. (...) El flamenco, en cada momento, es lo que decide el tiempo, los artistas y la afición. Como la arquitectura, la música, el cine o el teatro es un arte sometido a los códigos de su propia naturaleza; pero siempre abierto al talento de los que puedan decir algo que aún no está dicho"
Declaraciones de José Luis Ortiz Nuevo a la periodista Margot Molina de EL PAÍS con motivo de la publicación en 2010 de su libro "Alegato contra la pureza" publicado por Ediciones Barataria
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La imagen corresponde a "En este lugar cantó..." espectáculo De Bulos y Tanguerías durante los Conciertos Domésticos del 12 Festival Internacional ZEMOS98. La foto es de Julio Albarrán

COMENTARIO SOBRE ALEGATO CONTRA LA PUREZA, DE JOSÉ LUIS ORTIZ NUEVO.
(PM flamenco. Barcelona. 1996)

Manuel Correa García.
Al tiempo de escribir estas palabras no conozco a Cesar Muriel, ni a José Luis Ortiz Nuevo. Pero me siento en conocimiento con él y con su alter ego, lo mismo que ellos se sienten con el bailaor Farruco, o creían sentirse con Antonio Mairena. La diferencia es que mi conocimiento acerca del autor de Alegato contra la pureza1, sintoniza casi al ciento por cien con el suyo. A lo mejor pasa el tiempo y me doy cuenta de que estaba equivocado al decir que este hombre tiene razón en su libro, precisamente porque he crecido en democracia y no admito doctrinas ni verdades como puños (eso son camelos). ¿Acaso algún purista o no purista puede descifrarme el misterio de la vida? ¿Indicarme dónde se halla el secreto de todo? NO. Dice mi buen amigo Manolo Rodri (admirador de D. Luis Buñuel y de Bukowski): la certidumbre es un mal que nos engaña, y tampoco creo que le falte razón.
Lo que vengo a proponer aquí es la lectura de la citada obra, Alegato contra la pureza. Es un libro recomendable por muchos motivos. El primero porque no cansa, se lee con facilidad (incluso visual), y ahí radica su primera virtud. Al modo de aquellas vanguardias que nos abrieron el camino del arte contemporáneo, la tipografía juega con formas que nos ayudan a comprender qué quiere decir el artista, y esto es algo que a los puristas, los templarios de la doctrina, no les conviene. Me gusta.
Esta obra viene a abrir el camino contrario al que marcaron en su época libros como Mundo y formas del cante flamenco2, Las confesiones de Antonio Mairena3 y que tienen como precedente ilustre (¿) la Colección de Cantes flamencos recogidos y anotados por Antonio Machado Álvarez Demófilo4. Todos los anteriores han sido base bibliográfica para el estudio científico (otra vez ¿) del arte flamenco, dentro de la poca producción que sobre este tema se ha publicado, poca en comparación con otros estilos musicales y con la fama de que goza el flamenco en todo el mundo. Todos esos títulos tienen un denominador común: la falta de rigor cuando citan hitos históricos, estilísticos o de cualquier otra índole, son simplemente impresiones personales de sus autores, pero con el pernicioso efecto de la pontificación, del dogma, de la verdad absoluta.
Con Alegato contra la pureza se impulsa una bibliografía flamenca genéricade carácter crítico, no científico, pero sí relativista (a las puertas de quién sabe qué, escribe el autor), que está más cercano al desarrollo del conocimiento humano que lo otro. Estamos, pues, ante un texto de indudable carácter renovador, y al menos a mi parecer- necesario (si no imprescindible).
En una primera lectura sorprende la claridad con que se expresa Ortiz Nuevo en unos terrenos, los del flamenco, que han estado siempre campados por verdades redondas, propuestas y autoimpuestas por una mayoría acrítica desde intelectuales como Bécquer hasta el postulado mairenista. Cesar Muriel (pseudónimo del autor) habla siempre de pureza, no de purismo, deduzco que por extensión, ya que el término pureza ha sido esgrimido tradicionalmente por todos aquellos inmovilistas en cualquier terreno artístico, y el purismo se ha venido aplicando más específicamente al flamenco. Por todo ello no duda en calificar el flamenco puro como un género inventado por los puristas (que no los puros). En una crónica futbolística imaginaria se da cuenta del panorama flamenco, colocando en un terreno de juego a dos equipos, cada uno en una mitad, enfrentados: a la izquierda de sus imágenes Nostalgia C.F., con un sistema de contención en defensa de cinco, sus estrellas: El Planeta, Bécquer, Demófilo, Juanelo de Jerez, Manuel de Falla6, Lorca7, Antonio Mairena y Ricardo Molina. En campo contrario, y con un planteamiento ofensivo arriesgado, el Atlethic Apertura, con: El Fillo, Franconetti, Chacón, Marchena, Caracol, Pavón, Vallejo y Morente. No cita los teóricos banquillos, pero todos ustedes, aficionados al fútbol y al flamenco, saben quiénes los componen. Metáforas deportivas aparte, lo que Ortiz Nuevo quiere decir es que los puristas encontraron el punto y final del flamenco justo en el momento de su creación, allá por la mitad del siglo XIX, y que no debe añadirse nada más. Evidentemente esto acarrea un componente inmovilista ¿O no? Vamos a ver: ¿Dónde está el espacio para la creación? Entiendo que desde esos presupuestos en ninguna parte. Como dicen los capataces en semana santa: ahí queó.
En una lectura más profunda (aunque no mucho más), Ortiz Nuevo viene a demostrar con citas documentadas que todo lo anterior supone una contradicción que pienso- no puede sostenerse por más tiempo. Por ejemplo, Mairena y Molina hablan de la etapa hermética de los orígenes del flamenco diciendo que eran manifestaciones privadas y cerradas. Pues bien, en textos de esa época8 se describen actuaciones de artistas flamencos primitivos fuera de esos corrales de vecinos, con lo cual se desmonta el entramado pseudo-histórico de los hasta ahora pseudo-aceptados estudiosos. Aceptados porque no había otra cosa (el propio Ortiz Nuevo militó durante un tiempo en esas filas).
En definitiva, creo que Alegato contra la pureza es un libro saludable, antidogmático y libre, en el que se dicen cosas tan interesantes (léase lo contrario de la verdad absoluta, la razón incorpórea o la palabra de Dios sin ser Dios el que la dice) como: ¿Qué razón manda que sea lo único? o La pureza es un escudo, una coraza de latones oxidados o Mairena es historiador de su propia fantasía, todo ello como digo, cargado de ganas de hacer pensar a la gente. Se hace un repaso desmitificador de aspectos tan significativos como el papel de las peñas flamencas, el rollo de la llave de oro del cante o el paso del flamenco desde los cuartos oscuros a los escenarios. Nunca olvida, por supuesto, el autor que tanto el aficionado como el artista deben conocer bien el legado de los antiguos, pero advierte que éste no debe suponer que cualquier tiempo pasado fue mejor, y que grandes soleás, potentes siguiriyas o preciosas bulerías con nuevas melodías y nueva lírica están por llegar del genio creador de artistas que están también por venir. Si no, apaga y vámonos.
Llevo años intentando hacer que mi entorno reflexione sobre las cosas, que no se traguen lo que se dice como verdad, como Ortiz Nuevo/Muriel. La vida no debe ser tan chunga ni tan grave como la pintan algunos, ni el flamenco tiene por qué estar condenado al dictado de otros pocos. Seamos libres y sintamos vergüenza de nosotros mismos cuando no hace muchos siglos gritábamos ¡Vivan las cadenas!. Hacedme un favor, que diría Ortiz Nuevo, seamos libres como libre nació y es el flamenco.
NOTAS
1.- ORTIZ NUEVO, José Luis: ALEGATO CONTRA LA PUREZA.
PM flamenco. Barcelona. 1996.
2.- MAIRENA, Antonio y MOLINA, Ricardo. MUNDO Y FORMAS DEL CANTE FLAMENCO.
Librería Al Andalus. Granada. 1979.
3.- MAIRENA, Antonio. LAS CONFESIONES DE ANTONIO MAIRENA.
Universidad de Sevilla. Sevilla. 1976.
4.- MACHADO Y ALVAREZ DEMÓFILO, Antonio. COLECCIÓN DE CANTES FLAMENCOS.
Ediciones Demófilo. Madrid. 1975.
5.- Existen otros títulos de marcado acento crítico, pero que abordan aspectos relacionados con el flamenco, como: ORTIZ NUEVO, José Luis. PENSAMIENTO POLÍTICO EN EL CANTE FLAMENCO.
Biblioteca de Cultura Andaluza. Barcelona. 1985.
6.- A Falla lo salva el cristal que siempre lo separaba de los demás humanos (Ortiz Nuevo en Alegato contra la pureza Op. Cit., pag. 90).
7.- A Lorca su juventud, no tuvo tiempo (Ortiz Nuevo en Alegato contra la pureza Op. Cit., pag. 90). Se refiere el autor al manifiesto que publicaron ambos artistas con motivo del Concurso de Cante Jondo de Granada en 1921 y en el que se decía que el flamenco se estaba desvirtuando con elementos extraños a él.
N.B.: este consurso lo ganó un anciano cantaor, el Tenazas, y un niño al que la historia (aún por escribir como se merece) luego llamó Manolo Caracol.
8.- BACHILLER REVOLTOSO. LIBRO DE LA GITANERÍA DE TRIANA DE LOS AÑOS 1740 A 1750.
Junta Municipal de Triana. Sevilla. 1995.

En torno a mairenismo

mayrena.com

Autor: Francisco José García Marín.

El mairenismo, defensores y críticos en una constante relación paradigmática, ha basado históricamente su razón de ser en una sacralización de lo jondo, una teología cuya definición, de forma escueta, se reduce a una distinción entre el ser y no ser gitano. El cante flamenco, que Antonio Mairena atribuía a los gentiles -permítaseme el término-, fue entendido como una frivolización de aquella otra manifestación musical, inmaculada, a la que los gitanos recurrían en la intimidad de sus casas marginadas para aliviar una situación social penosa, siempre temerosos de hacer públicas sus costumbres perseguidas. El exterior, profano e impuro, y el interior, sagrado, protector. Sobre los orígenes del flamenco, incluido el propio término y su significación, se sabe bastante poco, entre otras cosas porque buena parte de lo escrito atiende a una construcción poética asentada en los márgenes del Romanticismo decimonónico del que todavía perduran, más que huellas conceptuales, que también las hay, actitudes o intenciones que recuerdan el momento en el que España y, en concreto, lo andaluz fueron relatados por una serie de viajeros románticos entre las fantasías de un mundo virgen, casi salvaje, y paradisíaco. Influencia romántica es la idea esencial del genio, incomprendido, marginal y a la vez grandioso que caprichosamente encarnaba al artista desde su nacimiento.

El propio concepto de folclore, muy denostado en la actualidad, se encuentra próximo al término germano volksgeist o espíritu del pueblo, surgido de la nada para encarnar la definición de una nación. Toda esta mitología fue con facilidad adherida al mundo desconocido, en su vertiente histórica, del flamenco, cuya constitución como tal quedó construida a lo largo del siglo XIX. Así, el cantaor aparece como una figura que tiene duende y que sólo cuando éste, misteriosamente, aparece se dice que el cante es auténtico. El pueblo gitano habría encarnado la totalidad del espíritu flamenco, siendo depositario, para el mairenismo, de lo jondo, mientras que los gentiles o no gitanos quedarían reducidos a un papel secundario, imitadores superficiales y contaminantes de un dios musical puro. Este hecho tiene su primer referente histórico en el propio siglo XIX, cuando el flamenco comienza a ser solicitado por un público más amplio y rompe los supuestos márgenes de la intimidad gitana en beneficio de los llamados cafés cantantes. La nueva expresión mayoritaria y popular de esta música originó un nuevo lenguaje, más próximo al público que pagaba por escuchar que al talante originario y complejo del pasado.

El mercado, tan contrario al concepto romántico de ars gratia artis, estaba actuando como un poderoso acicate para convertir lo jondo en un bajo relieve. El camino público del flamenco estaba en sus inicios y continuó posteriormente con la ópera flamenca. Los festivales, ya en el siglo XX, comenzaron a reivindicar un lugar perdido en el pasado para esta manifestación musical e iniciaron un proceso de reconquista que aún perdura. Al igual que ocurriera con la otra gran expresión de la música oral, el jazz, la historia del flamenco es una constante de equilibrio entre pureza y simpleza, donde personajes como Antonio Mairena, al igual que hicieran músicos como Charlie Parker o, en la acutalidad, Winton Marsalis en el ámbito jazzístico, han reivindicado para su música una significación perdida, destilada con el paso del tiempo y convertida ocasionalmente en algo muy distinto. Es el resurgimiento del genio romántico, puro, vencido por el mercado, la recreación constante, en definitiva, de un mito clásico, el del ave fénix que resurgía una y otra vez de sus cenizas.

¿Está desfasado el "Mairenismo"? (1ª parte)


¿Está desfasado el "Mairenismo"? (1ª parte)

Como no pretendo  que el título lleve a error, debo aclarar primero que considero que es un hecho que el "mairenismo" de hoy día está algo alejado de sus orígenes en el sentido de que ha evolucionado hacia un aperturismo que a mí me parece positivo, sin olvidar las raices, que es lo importante. Sólo hay que ver la cartelería de los festivales de Mairena del Alcor de los últimos tiempos para verificarlo. Se trata de hacer un poco de historia y de sacar a la luz los puntos controvertidos de esta "doctrina", con el objetivo de intentar alumbrar a aquellas personas que sienten alguna inquietud por este arte.

El escritor Ricardo Molina y el cantaor Antonio Mairena publicaron en 1963 su obra "Mundo y formas del cante flamenco".


No cabe duda que este libro trazó una línea temporal en la forma de ver y entender el Flamenco. Tal vez fue incluso pionero en la concepción moderna de la Flamencología al incluir un cierto método de análisis y despertar un renovado y creciente interés por el cante flamenco como objeto de estudio por parte de intelectuales y musicólogos de su tiempo. Mairena y Molina tuvieron el mérito de conseguir una rehabilitación artística y social de este arte. Los aficionados al Flamenco se felicitaban por este logro y sentían una enorme deuda de gratitud por los autores.
Todo tipo de investigadores interesados en el tema; periodistas, escritores, poetas, musicólogos, artistas, historiadores y demás aficionados inquietos tanto nacionales como extrangeros se apuntaron al carro como Fernando Quiñones, Alvarez Caballero, García Ulecia, Caballero Bonald, Manuel Barrios o Pierre Lefranc. Pero ese interés despertado en un sector de la élite pensadora, fue un arma de doble filo, con el tiempo algunos fueron poniendo matices diferenciales en postulados mairenistas, aunque sin atreverse a contrariar seriamente el núcleo de la ideología filogitanista.  
En la línea más dura e intransigente del mairenismo, expresiones cargadas de desprecio eran habituales para referirse a épocas, cantes y artistas que no se atenían a sus pautas. La época  llamada Ópera Flamenca que ocupa aproximadamente desde 1920 hasta 1950 constituía el paradigma de lo que NO se puede hacer en el flamenco, y por ende los artistas que según este dogma "ruiseñoreaban afeminadamente" , utilizaban el falsete como recurso de voz, trataban de introducir innovaciones "cupleteras" para hacer más atractivo el cante, hacían del fandango y fandanguillo su estandarte en los escenarios o efectuaban un recitado poético entre tercio y tercio del cante fueron injustamente vapuleados, salvo los que Antonio Mairena y adláteres consideraban como elefantes blancos del cante como era el caso de Pastora Pavón, "La Niña de los Peines" o el  artista gitano cuyo señorío y credenciales flamencas le permitían el lujo de ir por libre, Manolo Caracol, aunque este último con excepciones.

Marchena, Caracol y Valderrama
El caso es que el Mairenismosuperó al propio Antonio Mairena y se habrió un cisma en el Mundo Flamenco. El filogitanismo frente a las "gachonadas", el concepto de mantener a toda costa la pureza frente a la renovación o innovación artística aunque fuera de línea netamente flamenca, el cante gitano-andaluz por encima de cualquier otro cante andaluz y flamenco o poner el acento en la clasificación descerebrada de cante grande y cante chico, libro que publicó Jose Carlos de Luna en 1926, aunque fue criticada para luego construir una nueva teoría muy similar con los cantes gitanos y no gitanos. 
Para mí la pelea era y sigue siendo absurda porque se trata, en definitiva, del gusto de cada uno. Pero hay que tener en cuenta que hay gente que vivía y vive de ello, y la controversia es un filón de oro.
Con el empuje de nuevas generaciones de artistas como Camarón o Morente y la aparición de obras de intelectuales en revistas, libros y foros flamencos, el orden mundial flamenco fue trasformándose hasta llegar a poner las cosas en su sitio, y ese equilibrio pasó por intentar desmontar pieza a pieza el tinglado mairenista ("Alegato contra la pureza" de Ortiz Nuevo, por ejemplo, o los artículos y libros de Manuel Bohorquez o Faustino Nuñez) dejando al descubierto una estructura menor en volumen (pero muy sólida, a mi parecer) de lo que antes había llegado a ser una fortaleza casi inexpugnable, me explico; el principal método de investigación de la obra estaba basado en el rastreo por tradición oral, lo que en ocasiones llevaba a realizar arriesgadas hipótesis de débil consistencia, revestidas de una capa de verdad inmutable, sagradas herencias ancestrales, razones incorpóreas o de una cultura oscura y hermética de los gitanos asentados en "Andalucía la Baja".
Aunque reconozco que un poquito de misterio y leyenda no le vienen mal a este arte, tal y como refieren Luis y Ramón Soler en sus dilatadas obras sobre Antonio Mairena y sus cantes, desde mi punto de vista, aparte de los errores históricos y musicológicos ya aclarados, la mayor equivocación de esta obra es que defendió sus postulados minusvalorando toda manifestación flamenca que se salía sus parámetros, es decir de lo que significaba en ese época el flamenco puro. Esta concepción idealizada e inmovilista del Flamenco creó infinidad de tensiones y enemistades incluso entre algunos de los principales valedores del arte flamenco como fue el caso de González Climent, creador en 1955 del término "Flamencología" que pasó de ser uno de los padres rehabilitadores del Flamenco a ser ovbiado y desacreditado por los círculos mairenistas al escribir una desafortunada frase sobre el Maestro de los Alcores "Antonio Mairena: Nieve en Sevilla". Y más recientemente se puede consultar la obra de los hermanos Hurtado "La llave de la música flamenca", donde se ataca duramente ese mundo mairenista desde la musicología, aunque a vecesse pase de recorrido (yo creo que al ser parientes del cantaor Juan Valderrama sienten la necesidad y la obligación de desquitarse).
A mi entender, se puede decir que Antonio Mairena clavó las estacas para delimitar las lindes del Flamenco y como consecuencia de la lucha provocada en el terreno, con paso del tiempo ha llegado a brotar oro líquido en forma de investigaciones históricas y musicológicas que han alumbrado bastante los orígenes y la evolución del Flamenco. Por suerte todavía hay más oro que sacar a la luz. 
En definitiva, gracias a estas controversias y disputas, todos los aficionados hemos salido ganando, y ¿a quién se lo debemos...?, a Don Antonio Cruz García, (Mairena del Alcor, 1909-Sevilla, 1983).

Alegato contra la pureza - José Luis Ortiz Nuevo


27 may 2015


MIKEL LABOA 3 - «EZ DOK AMAIRU» Y LA «SOLIDARIDAD» COMO PROYECTO CULTURAL.

Mikel Laboa.

Al final del anterior "cuelgue" dedicado a MIKEL LABOA hacía referencia a su participación en la formación del colectivo de canción vasca llamado «EZ DOK AMAIRU»; hoy voy a centrarlo en torno al nacimiento y a la puesta en marcha de ese colectivo en el que Mikel intervino muy especialmente.

Durante su estancia en Barcelona como estudiante universitario, Mikel Laboa tuvo la oportunidad de vivir, muy de cerca, el nacimiento de la "nova cançó", y de entrar en contacto con Raimon y con los componentes del colectivo catalán "Els Setze Jutges". «Conocí a Pi de la Serra –evoca Mikel–, y asistí como espectador a los primeros recitales de la "nova cançó"; recuerdo uno que vi en el Palacio de los Deportes que fue multitudinario... Eso de que saliera Raimon y comenzara todo el mundo a cantar "Al vent" me dejó muy asombrado».

Fue entonces cuando Mikel Laboa pensó que podría hacerse algo semejante en Euskadi, adecuándolo a la realidad social y cultural vasca.

Obsesionado con aquella idea, nada más regresar a San Sebastián se puso en contacto con algunos músicos, escritores y artistas que estaban comprometidos con la cultura vasca, con el fin de contarles sus inquietudes y sus proyectos, y pedirles su colaboración para ponerlos en marcha.
Jorge Oteiza y Mikel Laboa.
Entre aquellos contactos habría que destacar el que mantuvo con el escultor y escritorJorge Oteiza, que, en aquel momento, estaba poniendo en marcha el grupo "Gaur", un grupo de escultores y de pintores que decidieron unirse para alentar y promover la renovación y la experimentación de una creación artística libre y genuinamente vasca; y, a la vez, para impulsar una auténtica educación artística entre las nuevas generaciones.

Por otra parte, Mikel, entró en contacto con otros jóvenes que en aquel momento estaban empezando, como él, a componer y a interpretar sus propias canciones en euskera: Benito Lertxundi Lourdes Iriondo. (Concretamente, de Benito Lertxundisabía que se había presentado a un concurso de artistas nóveles, organizado por el diario donostiarra "La Voz de España" y que lo había ganado).

Realizados los anteriores contactos, Mikel convocó una serie de reuniones para plantear la posibilidad de crear en San Sebastián un colectivo de canción similar al de"Els Setze Jutges" de Cataluña. Benito recuerda aquellos momentos con estas palabras:
Benito Lertxundi.

«Cuando gané el premio aparecí en los periódicos y fue Mikel Laboa el que me llamó por teléfono para tener un primer contacto y conocernos, porque él cantaba ya. A partir de ahí comenzaron las reuniones... Lourdes Iriondo también cantaba, así como un sacerdote, Juan Lekuona. Empezamos a reunirnos y poco a poco se fue sumando gente. Me acuerdo de otro sacerdote que hacía unos chachachás en euskera que se llamaba Nemesio Echániz. De esas reuniones surgió la idea de hacer una cosa parecida a la de Cataluña. Más o menos, ése fue el inicio del grupo».

En efecto, en aquellas reuniones en 1966, a las que también asistieron Jorge Oteiza y otros componentes del grupo "Gaur", nació el colectivo musical al que decidieron llamar "Ez Dok Amairu", que significa «no hay trece»; nombre que se le ocurrió aJorge Oteiza recordando un cuento popular en el que se narra cómo un buen día se le apareció el diablo a san Martín el Herrero dispuesto comprarle su alma; en aquellas circunstancias, el demonio le retó a realizar un juego. Él diría un número y san Martíntenía que decir una palabra relacionada con ese número...: 3, la Trinidad...; 12, los Apóstoles...; cuando el demonio llegó al número 13, San Martín no recordó nada y dijo: «ez dok amairu». A Oteiza le pareció que aquella expresión podría ser oportuna para nombrar al colectivo, dando a entender que «no hay trece» con la cultura, que se había roto el maleficio del número 13 y que la cultura vasca progresaría.

Por otra parte, el escultor Remigio Mendiburo, fallecido en 1990 –que también pertenecía al grupo "Gaur"–, diseñó el anagrama del colectivo a partir de su escultura"Homenaje a la txalaparta"; escultura en la que se representa una txalaparta, instrumento musical de percusión totalmene enraizado en la tradición cultural del pueblo vasco.

(«La "txalaparta" es un instrumento de percusión que consiste en un doble tablón de madera apoyado horizontalmente sobre dos canastos invertidos que se golpea verticalmente con makilas o palos por dos ejecutores. Los canastos que sirven de soporte son de castaño, y entre ellos y las tablas se colocan unos montones de hojas secas o sacos de arpillera para mantener la resonancia. Modernamente, se utilizan ogros tipos de soporte». "Diccionario de la Música Española e Hispanoamericana", SGAE).

Txalaparta tradicional.

Inicialmente el colectivo "Ez Dok Amairu" estuvo integrado, entre otros creadores, porMikel Laboa, Benito Lertxundi, Lourdes Iriondo, Xavier Lete, Julen Lekuona, José María Zabala, Luis Bandrés, Kepa Garbizu, Jesús Joxean Arce y Juan Miguel yJosé Ángel Irigaray.

El colectivo "Ez Dok Amairu", hacia 1971. En la parte superior
(de izquierda a derecha: Koldo Antero, Julián Beraetxe, maria José Fernández,
Itziar Maritxalar,  Nekane Oyarvide, José Luis Treku, Iñaki Maritxalar,
Jesús Arze, Mikel Laboa
 y José Ángel Irigarai. 
En la parte inferior (de izquierda a derecha): José María Zabala, José A. Arze,
Juan M. Irigaray, Benito Lertxundi, Xavier Lete, Lourdes Iriondo y Kepa Garbizu.

Una vez constituido el colectivo, sus componentes empezaron a presentarse y a dar sus recitales por los pueblos de Euskadi; recitales en los que, por lo general actuaban juntos, adoptando gestos claramente significactivos de sus planteamientos grupales:«Permanecíamos todos sentados en el escenario mientras uno cantaba –nos cuentan–,luego él se sentaba y actuaba otro»; expresión tangible de un principio que también asumieron los Jutges en Cataluña: «la idea del "yo" era indisociable de la idea del "nosotros"».
Mikel Laboa, Benito Lertxundi y Maite Idirin. Año 1970

El 26 de noviembre de 1967, el colectivo "Ez Dok Amairu" hizo su presentación en el Palau de la Música de Barcelona; concierto en el que también intervinieron Pi de la Serra con sus músicos y Teté Montoliu.

Reproducción del programa de mano del concierto celebrado
en el Palau de la Música el 26 de noviembre de 1967.

Con este intercambio cultural entre Cataluña y Euskadi, se puso en marcha algo que fue característico de la "nueva canción" en toda España, me refiero al movimiento de solidaridad que se estableció en torno a la canción, contra la dictadura y en defensa de la democracia; a partir de entonces, y hasta los años de la transición democrática, los cantantes se encontraron, con frecuencia en todo tipo de conciertos y de recitales para expresar al unísono, cada uno en su lengua y desde sus peculiaridades, el vínculo y la esperanza de la libertad, de la justicia y de la paz verdaderas; una experiencia que se fortalecía y se abría camino en la unidad enriquecida por los valores de la diversidad y de la diferencia.